viernes, 11 de diciembre de 2020

Insectos que pueden afectar a los alimentos almacenados (III)


Continuamos hablando sobre los insectos coleópteros que pueden afectar a las empresas alimentarias o establecimientos agropecuarios que basan su actividad económica en el almacenamiento de productos, debido a lo limitado de la temporada de cosecha y a la necesidad de una posterior conservación sin los posibles riesgos de una infestación.

Los gorgojos ferruginosos o planos de los granos (Cryptolestes) proliferan en productos con granos partidos, un alto contenido de impurezas o de humedad o que ya estén infestados por otros insectos. Prefieren como alimento el embrión de los granos, y son comunes en granos con temperaturas elevadas.

El Cryptolestes turcicus prefiere la maquinaria de los molinos de trigo como hábitat en climas templados.


En los climas un poco más cálidos, es reemplazado por el Cryptolestes ferrugineus, que se alimenta de granos de cereales, entre otros productos.


El escarabajo o gorgojo mejicano de los granos (Pharaxonotha kirschii) se alimenta sobre todo de maíz, pero también puede atacar a otros cereales y sus derivados, así como a algunos tubérculos.


Los Lathridius pseudominutus, Lathridius minutus y Lathridius anthracinus se alimentan de hongos. Aunque no atacan a productos almacenados su presencia indica la existencia de productos fuertemente invadidos por hongos y en avanzado proceso de deterioro. No atacan granos sanos, limpios y secos.


El escarabajo o gorgojo peludo de los hongos (Typhaea stercorea) ataca entre otros a productos invadidos por estos. En el campo tiene aparentemente preferencia por los granos más dañados de las mazorcas del maíz.


Como venimos diciendo en las entregas anteriores de esta serie de artículos, el control de estos coleópteros no resulta nada fácil, debido a que las larvas, que son las causantes de los daños, suelen encontrarse en el interior de esos alimentos, lo que aporta la dificultad añadida de saber detectar qué tipo de tratamiento realizaremos para controlar la plaga sin que dañe a esos productos.

La extremada dificultad de combinar la erradicación de la plaga con el mantenimiento de la salud alimentaria deja claro que lo mejor es poner esta labor en manos de técnicos con una larga experiencia contrastada como los de COPLAGA. Para ello contacta con nosotros a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).  

jueves, 10 de diciembre de 2020

Insectos que pueden afectar a los alimentos almacenados (II)


Durante estos próximos días seguiremos hablando sobre los insectos coleópteros (muchos de ellos conocidos popularmente como "gorgojos" o "picudos") que pueden afectar a los alimentos almacenados, sobre todo debido a la necesidad de acumular muchos productos porque su obtención depende de las temporadas de cosecha.

El picudo o gorgojo de la judía (Acanthoscelides obtectus) ataca principalmente a este producto. Algunos autores lo sitúan como hospedador del garbanzo, y en forma experimental de las lentejas y los guisantes.


Este último alimento tiene su propio picudo, o gorgojo del guisante (Bruchus pisorum), que no es capaz de reinfestar a los que ya están almacenados y secos y debe emigrar al campo para su puesta.


De la variante del picudo o gorgojo chino del guisante (Callosobruchus chinensis) también se han encontrado ataques en garbanzos y soja.


Nuestra versión autóctona, el picudo o gorgojo de la judía de Castilla (Callosobruchus maculatus), se alimenta además de otras semillas de leguminosas.


También hay otra variante genérica, el picudo o gorgojo de la judía (Zabrotes subfasciatus), que se alimenta de todas las judías en general.


Se incluye en esta familia igualmente al gorgojo del cacahuete (Caryedon serratus), que también es capaz de alimentarse de otras semillas de leguminosas silvestres.


El escarabajo o gorgojo del coco o del jamón (Necrobia rufipes) se alimenta además de cacao, tocino y otros productos de origen animal.


El escarabajo o gorgojo de las despensas o del tocino (Dermestes lardarius) ataca a productos de origen animal, y en menor grado a los granos de cereales. En los silos y bodegas se alimentan por lo general de insectos muertos.


El escarabajo de Khapra o ladrillo (Trogoderma granarium) debe su nombre a que suele reunirse en agregación con otros en las grietas y huecos de ladrillos. Se alimentan casi exclusivamente de productos vegetales, prefiriendo los cereales, aunque también se nutren de otros productos de origen animal o vegetal.


El escarabajo o gorgojo de los museos o de las alfombras (Anthrenus verbasci) se alimenta de residuos de cereales y otros productos almacenados, especialmente los que hace tiempo que están acumulados. Han adquirido especial relevancia por ser dañinos en textiles y cueros y por los perjuicios que generan en los museos de todo el mundo.


Por su parte, el escarabajo de dos manchas de las alfombras (Attagenus pellio) se alimenta de lana, pieles, cuero, diversos productos de origen animal, cuerpos de insectos secos y capullos de seda.


El gorgojo o picudo de los cereales o de los granos (Sitophilus granarius) se desarrolla sobre cualquier alimento que contenga almidón.


El gorgojo o picudo del arroz (Sitophilus oryzae) también ataca a las pastas y a las galletas, y alguna vez se le ha encontrado en harinas de cereales.


Como el del arroz, el gorgojo del maíz (Sitophilus zeamais) ataca a los cereales, y es extraordinariamente destructivo.


Como ya os recordábamos hace unos días, el control de estos coleópteros no resulta nada fácil, porque las larvas, que son las causantes de los daños, se encuentran en el interior de los alimentos, lo que aporta la dificultad extra de conocer qué tipo de tratamiento realizar para controlar la plaga sin dañar los alimentos.

Si quieres tener la tranquilidad de contar con especialistas con la suficiente experiencia como para conocer cuál es el tratamiento adecuado para cada caso en concreto, ponte en contacto con COPLAGA a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

viernes, 4 de diciembre de 2020

Insectos que pueden afectar a los alimentos almacenados (I)


El ser humano necesita almacenar muchos de los productos vegetales que cultiva, como los granos, que utiliza como alimento propio o del ganado, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría tienen una producción estacional. En las próximas entregas de este blog os hablaremos de los insectos coleópteros que pueden afectar a los alimentos almacenados, muchos conocidos como "gorgojos" o "picudos".

El control de estos coleópteros no resulta nada fácil. Las larvas, que son las causantes de los daños, se encuentran en el interior de los alimentos, lo que implica una mayor dificultad para determinar qué tipo de tratamiento se va a tener a realizar para controlar la plaga, sin que con ello se lleguen a dañar a los productos.

Vamos a diferenciar entre los diferentes productos a los que pueden atacar, con lo que podremos constatar la amplia variedad de coleópteros existentes.

El escarabajo o carcoma del tabaco (Lasioderma serricorne) ataca especialmente a este producto, porque la larva puede tolerar la nicotina, así como al arroz, los dátiles, las leguminosas o las especias.


La carcoma del pan o de los comestibles o el escarabajo de las farmacias (Stegobium paniceum) atacan a productos que contengan almidón, preferentemente secos y duros. También se han encontrado ataques en libros.


La presencia del gorgojo hormiga Omonadus floralis) se nota generalmente cuando el grano está contaminado con residuos en avanzado estado de descomposición y con un elevado contenido de humedad.


El escarabajo o gorgojo del café (Araecerus coffeae) es capaz de alimentarse de una gran variedad de productos además de este. Ocasionalmente pueden constituir un serio problema para el cacao en grano.


El barrenador mayor de los granos (Prostephanus truncatus) es típico del maíz, cuyos granos son atacados antes y después de la cosecha. También ataca al trigo blando, patata seca y madera.


Por su parte, el barrenillo o barrenador menor de los granos (Rhyzopertha dominica) se alimentan especialmente del trigo y el maíz.


Si eres propietario o encargado de alguna industria alimentaria que basa su actividad en el almacenamiento y temes tener que enfrentarte al efecto devastador de cualquiera de estos insectos coleópteros, contacta con COPLAGA a los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).

miércoles, 2 de diciembre de 2020

La carcoma y otros insectos coleópteros que atacan a la madera


Tras las termitas (de las que hemos hablado estos dos últimos días), los insectos coleópteros son los que producen más daños en la madera, si tenemos en cuenta su valor económico. En cuanto a su presencia en las construcciones, la carcoma de los muebles es la plaga más común, aunque como veremos no es la única.

La carcoma de los muebles pertenece a la familia de las Anobiidae. La podemos encontrar también en maderas estructurales y de otro tipo. De la misma familia, el "escarabajo de la muerte” ataca en estado salvaje la madera muerta de árboles frondosos. Se le observa muy raramente en el exterior, instalándose en la madera en el interior de las casas y en los muebles en particular.

Al escarabajo "reloj de la muerte” le viene su nombre tan curioso a consecuencia del sonido que hacen los adultos en el interior de la madera, como el tictac de un reloj. Es más audible en el silencio de la noche, y corresponde a las llamadas para su apareamiento.

Dentro de la familia de las Lyctidae se encuentran varias carcomas, como la del parquet, que además de a este suele atacar a elementos estructurales de maderas puras y a artesonados, entre otros. La del polvo se diferencia de la del parquet por sus finas hileras de pelillos que tienen en sus alas rígidas y duras.

Perteneciente la familia de las Cerambycidae, el "capricornio doméstico” puede producir daños graves en maderas usadas en la construcción de las casas, sobre todo para vigas y maderas de los techos. Allí encuentran la temperatura alta que necesita para su desarrollo. Ataca sobre todo a las coníferas, ya sea de árboles vivos, recién talados, troncos o madera almacenada. También podemos encontrarlo en muebles, leña para calefacciones y estufas.

Otra especie son los Hesperophanes sericeus, que ponen sus huevos preferentemente en fisuras de la madera, armazones de los tejados, muebles, pavimentos de madera y todo tipo de marcos. Por su parte, la Aredolpona rubra rubra ataca solo a maderas de coníferas humedecidas, por lo que es difícil encontrarlas en las instalaciones relacionadas con el hombre, salvo que haya elementos humedecidos o un bosque en las proximidades.

Dentro de la familia de las Curculionidae, conocidos como “gorgojos”, el Pselactus spadix genera un serrín muy fino, de tacto similar a los polvos de talco. En cuanto al escarabajo de la ambrosía recibe su nombre del hongo que crece en el interior de túneles, generalmente de maderas verdes y húmedas, del que se alimenta.


Los conocimientos sobre biología y construcción, básicos en la inspección

Para realizar una buena inspección de este tipo de insectos es fundamental conocer a fondo su biología, algo que solo está al alcance de expertos como los de COPLAGA, así como tener unos conocimientos básicos sobre construcción. En este sentido, el primer paso a seguir será detectar el nivel de infestación.

Además de los componentes del equipo habituales en la detección, a veces son necesarias técnicas más sofisticadas. Si la infestación es severa, será necesario contar con la colaboración de un arquitecto técnico o un arquitecto para determinar la estabilidad estructural del edificio y llevar a cabo aquellas medidas importantes que puedan resultar complementarias a nuestro trabajo.

En cuanto a los tratamientos, los de tipo químico son los más utilizados. Le corresponde ejecutarlos a una empresa autorizada como COPLAGA. Para ello se suelen emplear técnicas de pulverización o pincelado exterior e inyección. La fumigación se reserva para cámaras especiales, de cara a controlar a estos insectos en mobiliario, cuadros o imágenes. Si se emplea gas fumigante inodoro, habrá que cubrir la edificación con una lona.

Hay que recalcar que las labores de control deben ser llevadas a cabo por personal especializado como el de COPLAGA, sobre todo para evitar posibles riesgos para personas y animales. En cualquier caso conviene mantener tratamientos preventivos de la madera y aplicar estas mismas prácticas durante la construcción del edificio.

A la hora de afrontar un tratamiento frente a estos coleópteros que pueden atacar a una construcción, sea a su estructura o a su mobiliario, lo más recomendable es contactar con una empresa de la fiabilidad de COPLAGA, llamando a los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

martes, 1 de diciembre de 2020

Termitas (II): el tratamiento con cebos Sentri*Tech, paso a paso


Rematamos hoy los dos posts consecutivos que íbamos a dedicar al tratamiento de las termitas hablando de los sistemas de cebos necesarios para lograr su control y eliminación. En la actualidad empresas especializadas como COPLAGA recurren a cebos del Sistema Sentri*Tech, que llevan incorporado un insecticida regulador del crecimiento de las colonias de las termitas, que desemboca en su erradicación.

El proceso de control se divide en varias fases. Como ya os hablábamos en la anterior entrega, lo primero será realizar un estudio de diagnóstico o evaluación del edificio. En la inspección exterior habrá que determinar la situación del inmueble y comprobar su estado constructivo. En la inspección interior se pondrá una especial atención en el estado de conservación, en delimitar las zonas de riesgo y en revisar la propia plaga.

Para la inspección se usa el más moderno detector de termitas del mercado, Termatrac, que mediante radar puede localizar y confirmar la presencia de termitas a través de madera, ladrillo, albañilería, hormigón, paredes de yeso, plástico, azulejos, alfombras, armarios de la cocina y muchos otros materiales y mobiliario comunes de construcción. Una vez detectadas las zonas de actividad, se procederá a instalar las estaciones y portacebos pertenecientes al Sistema Sentri*Tech.

Finalizada la fase de control, se iniciará la de vigilancia. Los técnicos visitarán el lugar regularmente para comprobar si algunos de los cebos han sido ya atacados. Hay que tener cuidado porque las termitas son unos insectos muy sensibles. Cuentan unos receptores que pueden alertarles de cualquier posible peligro. Tal como lo detectan lo transmiten al resto de la colonia, y pueden huir.

En las sucesivas visitas iremos observando cómo tras la conexión de nuestros cebos Sentri*Tech el consumo de las termitas se irá acentuando y consolidando. Tendremos un periodo de mucho consumo, que progresivamente irá disminuyendo, debido a que las termitas se irán contaminando cada vez más e irán muriendo, con lo que el final de la colonia se encontrará próximo.

Para poder declarar que una colonia ha sido controlada es necesario constatar la ausencia total de consumo. Hay señales en el comportamiento de las termitas que ya nos irán indicado que su extinción está cercana, como la ralentización de su actividad, el blanqueamiento de su abdomen, la inversión de las castas en la colonia o la presencia de ácaros.

Una vez comprobada la eliminación de la colonia, se podrán desinstalar los portacebos instalados en el interior, teniendo siempre en cuenta las convenientes precauciones y estableciendo medidas complementarias para evitar una posible reinfestación posterior por parte de termitas provenientes de otras colonias.

El control de las termitas requiere de un procedimiento de cebos de garantías como el Sistema Sentri*Tech, ejecutado a su vez con la seriedad y experiencia de una empresa especializada como COPLAGA. Si quieres tener absoluta seguridad en la erradicación de la plaga, llámanos a nuestros teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

Insectos de almacén o de alimentos almacenados: qué hacer para lograr eliminarlos de tu cocina

Los insectos de almacén o de alimentos almacenados, como los gorgojos (pequeños escarabajos coleópteros de la familia de los curculiónidos),...