miércoles, 13 de enero de 2021

Hormigas: especies más representativas (II)


Como ya comentábamos ayer, el control de las hormigas plantea dificultades por su vida social y por el elevado número de especies existentes, cada una con su propia biología y comportamiento. Los trabajos comienzan con la identificación de la especie origen de la infestación, debido a la amplia variedad en sus preferencias alimenticias y hábitos de vida. Culminamos hoy el repaso a las especies de hormigas más destacadas.

La hormiga fantasma (Tapinoma melanocephalum) recibe ese nombre por su cabeza oscura frente a sus patas, antenas y abdomen blancos o translúcidos. En Europa ha sido encontrada en lugares con un alto grado de humedad y temperatura, como cocinas y aseos de hospitales o restaurantes y en algunas zonas de zoológicos e invernaderos. Principalmente se alimenta de néctar, aunque cabe destacar su función beneficiosa al devorar huevos de mosquitos, de chinche y del ácaro Tetranychus urticae.


La hormiga acróbata (Crematogaster scutellaris) anida siempre en la madera, aunque no la ataca directamente. Suele ocupar los huecos originados por otras plagas. Se alimenta tanto de insectos como de restos vegetales y de los exudados dulces de los pulgones del alcornoque, a los que cuida y protege.

Construye sus hormigueros con más frecuencia en el corcho, y es la especie más agresiva ante cualquier animal o persona que intente alterar su lugar de residencia, llegando a provocar dolorosos picotazos. Puede vivir también en encinas, vides u olivos, en raíces, ramas o troncos caídos, e incluso bajo piedras. Suele preferir los alcornocales maduros y situados en lugares frescos y húmedos, y puede controlar la multiplicación de otras plagas en ellos.


La Camponotus ligniperdus construye su nido en zonas forestales bajo la corteza de los árboles o madera podrida. Su alimentación es a base de agua, miel e insectos, vivos y muertos. Debido a su tamaño requiere de una gran cantidad de proteínas.


La hormiga negra brillante de la madera (Lasius fuliginosus) se alimenta de insectos y agua azucarada. Con el tiempo puede construir amplios túneles y enormes colonias en árboles en descomposición. Una colonia a menudo puede ocupar varios árboles. Construyen nidos acartonados, hechos de hongos y con una masa especial, hecha de madera y azúcar masticados.


Las medidas de tipo preventivo son fundamentales para el control de las hormigas y para evitar reinfestaciones. Entre ellas se encuentran la eliminación de las fuentes de alimentación, de agua y de los insectos que las atraen, así como la reparación de grietas, uniones de baldosines y cualquier agujero. Para su control se suelen emplear insecticidas residuales, polvos insecticidas o cebos.

Si quieres afrontar una actuación con absolutas garantías en el control de una plaga de hormigas, ponte en contacto con COPLAGA a través de nuestros teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).

martes, 12 de enero de 2021

Hormigas: especies más representativas (I)


Las hormigas tienen una amplia difusión por todo el mundo. Generalmente se alimentan de plantas, semillas, insectos e incluso carroña. Algunas especies pueden causar problemas por la transmisión pasiva de gérmenes patógenos, y otras por su acción directa. Su control plantea dificultades relacionadas con su vida social y el elevado número de especies, cada una con su propia biología y comportamiento, por lo que a lo largo de dos artículos haremos un repaso por las más representativas.

La hormiga argentina (Linepithema humile) constituye quizá la plaga más extendida y típica. Afecta sobre todo a zonas muy alteradas por el hombre en las proximidades del litoral. Construye su nido en jardines bajo piedras, tocones de madera, nidos de aves abandonados o panales de abejas vacíos, pero también en las paredes interiores de una vivienda o baños.

Se alimentan principalmente de dulces y restos de otros insectos. No se conoce que transmitan enfermedades pero contaminan alimentos y envases, además de crear molestias en las viviendas e incluso provocar cierta reacción en personas sensibles.


La Lasius niger es una especie que se encuentra tanto en la naturaleza como en jardines. Viven en el suelo, generalmente bajo las rocas o losas, y a menudo pueden penetrar debajo de una casa, si ésta ha sido edificada directamente sobre el suelo.


La Messor barbarus es granívora, y en ocasiones carroñera Típica en zonas despejadas, prados, bordes de cultivos o campos abandonados, ayuda a dispersar las plantas de las que recolectan.


Las infestaciones de la hormiga faraón (Monomorium pharaonis) pueden producirse en bloques residenciales, hoteles, hospitales, instalaciones de manipulación de alimentos, zoos y a bordo de barcos. En climas cálidos pueden producirse en el exterior. En las infestaciones de edificios no influyen las estaciones, aunque se ven favorecidas por la puesta en marcha de la calefacción. Generalmente se alimentan de sustancias dulces, pero también comen productos cárnicos, quesos, insectos muertos y carroña.


En conjunto, el control de las hormigas comienza con la identificación de la especie origen de la infestación, debido a que presentan una amplia variedad en sus preferencias alimenticias y hábitos de vida. La ubicación del nido nos indicará si las hormigas están dentro o fuera de la estructura de un edificio. Suelen circular a lo largo o por dentro de las esquinas o sobre los bordes.

Las medidas sanitarias de tipo preventivo son fundamentales para su control y para evitar reinfestaciones. Entre ellas se encuentran la eliminación de las fuentes de alimentación, de agua y de los insectos que las atraen, así como la reparación de grietas, uniones de baldosines y cualquier agujero. Para su control se suelen utilizar insecticidas residuales, polvos insecticidas o cebos.

La amplia variedad de especies y de hábitos alimentarios de cada una de ellas hace especialmente recomendable dejar el control de una plaga de hormigas en manos de especialistas como los de COPLAGA. Contacta con nosotros en los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Avispas: un insecto beneficioso aun con el riesgo de las picaduras


En los próximos artículos hablaremos sobre los himenópteros, insectos entre los que se incluyen las abejas, las avispas y las hormigas como especies más conocidas. En cualquier caso, hay más de 150.000 especies, y se cree que muchas más por identificar, debido a su pequeño tamaño. Hoy nos centraremos en las avispas. Aunque el 95% son solitarias y no agresivas, el resto son picadoras.

Pueden vivir en sociedades compuestas por tres castas: reina, machos y obreras. Se les observa un comportamiento social, con unos pocos individuos dedicados exclusivamente a la reproducción, y el resto de hembras destinadas a conseguir alimento y defender la colonia. Los machos son producidos periódicamente y destinados sólo a la reproducción.

Son exclusivamente diurnas. Cuanta más alta es la temperatura, mayor es su actividad. Suele construir nidos o avisperos nuevos cada año. A diferencia de las abejas, no desarrollan sistemas de almacenamiento de alimento para el invierno, y sólo perduran una estación. Empiezan a disolverse en otoño, muriendo las obreras de frío, pero de unas pocas se desarrollan nuevos progenitores y forman unos enjambres fuera de la colonia para aparearse.

La avispa común o papelera (Polistes gallicus) se halla especialmente en zonas de matorrales y prados, a menudo rondando la carne o las frutas maduras. A priori es beneficiosa, ya que ayuda a controlar plagas de insectos, pero si nos encontramos con un nido hay una gran probabilidad de picaduras.


La avispa alemana (Vespula germanica) caza otros insectos menores en vuelo, los mastica y los transforma en bolitas de carne con las que alimenta a la reina y las larvas. También puede arrancar directamente pedacitos de carne o buscar los zumos de frutas maduras. En este caso sí que es una avispa agresiva.


El avispón (Vespa crabro) puede alcanzar hasta 30 milímetros de longitud. Sus obreras cazan insectos para alimentar a las crías. Las obreras necesitan a su vez alimentos con alto nivel energético para sustentar el vuelo. Por eso buscan néctar, savia vegetal o incluso un líquido azucarado que segregan sus propias larvas.

El aguijón de los avispones es liso, por lo que puede picar más de una vez, pero son pacíficos, y no pican a no ser que se les moleste directamente en la zona del nido. No obstante, algunas personas son alérgicas a su veneno y pueden tener reacciones graves a las picaduras, con producción de shocks anafilácticos.


Las avispas pueden considerarse insectos beneficiosos y no necesitan ser controladas. Sin embargo, son vistas como una amenaza para la salud, y en ocasiones causa de importantes molestias en regiones donde en determinadas épocas del año su número puede llegar a ser muy numeroso. Lo que preocupa a la mayoría de personas es su capacidad infligir picaduras dolorosas.

Habitualmente anidan en los aleros de las casas, buhardillas, áticos y en general zonas protegidas del sol. Para localizar los nidos se debe elegir un día despejado y buscar señales de actividad en esos lugares más probables. Como prevención, la entrada a los edificios durante su periodo de búsqueda de alimento puede impedirse con la colocación de rejillas de tres milímetros de malla.

En cuanto a las medidas de control directo, se pueden considerar dos posibilidades. En el momento de su búsqueda de alimento, con aerosoles de descarga espacial o superficial. O el control de los nidos, a través de tratamientos en polvo, con el rociado de una descarga superficial, con humos o con una pulverización directa.

Tras el tratamiento se deberá comprobar que no haya actividad en su el interior de los avisperos y se retirará y quemará cada nido. Es conveniente rociar con insecticida residual la zona donde estaba el avispero, para evitar la reinstalación de alguna superviviente.

Lo mejor es dejar estas labores de control de un avispero en manos expertas como las de COPLAGA. Para ello ponte en contacto con nosotros a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

jueves, 24 de diciembre de 2020

Insectos que pueden afectar a los alimentos almacenados (y V)


Con el artículo de hoy cerramos los capítulos de la serie dedicada al tratamiento de las plagas de insectos coleópteros que pueden afectar a productos almacenados pertenecientes a la industria alimentaria. Como colofón, y para una definitiva demostración de su variedad, nos centraremos en algunos que atacan a la harina, todos ellos denominados "escarabajos" o "gorgojos", acompañados de fotos que los identifican.

El escarabajo o gorgojo menor de la harina (Alphitobius diaperinus) (del que ya hemos hablado) está asociado a productos dañados por agua o por hongos. Se alimenta de residuos de granos, granos de cereales muy húmedos con hongos o en estado de descomposición, productos de la molienda del trigo, arroz, alimento de ganado, cacao, semillas de algodón o cacahuetes, entre otros. Su presencia indica falta de higiene y deficientes condiciones de almacenamiento.


El escarabajo o gorgojo cornudo de la harina (Gnathocerus cornutus) y el escarabajo o gorgojo de cuernos cortos de la harina (Gnathocerus maxillosus) son plagas típicas en las maquinarias de molinos de trigo, porque prefieren alimentarse de harina y del salvado, aunque se les ha encontrado en una gran variedad de granos de cereales y alimentos de animales, entre otros productos, especialmente cuando su contenido de humedad es elevado o cuando están deteriorados por una invasión de hongos.


El escarabajo o gorgojo de cabeza larga de la harina (Latheticus oryzae) es incapaz de atacar granos enteros, por lo que prefiere los productos molidos o atacados por otros insectos. En este sentido, se desarrolla sobre todo en productos del trigo.


El escarabajo o gorgojo de ojos pequeños de la harina (Palorus ratzeburgi) y el escarabajo o gorgojo depreso de la harina (Palorus subdepressus) aparecen en bodegas, silos y molinos. Por lo general están asociados a otros insectos primarios. Ambas especies se desarrollan mejor en los productos del trigo o conteniendo germen de trigo. También pueden alimentarse de residuos de granos descompuestos. No son capaces de dañar granos limpios y secos.


El escarabajo o gorgojo amarillo de la harina (Tenebrio molitor) y el escarabajo o gusano oscuro de la harina (Tenebrio obscurus) se alimentan principalmente de granos y sus productos, aunque pueden hacerlo igualmente de gran variedad de materiales de origen vegetal y animal.



A pesar de que prefiere granos partidos o dañados, el escarabajo o gorgojo castaño de la harina (Tribolium castaneum) puede multiplicarse en granos de trigo enteros si la humedad es elevada.


Por último, el escarabajo o gorgojo menor o confuso de la harina (Tribolium confusum) ataca a granos enteros y sanos con menor contenido de humedad. Esta especie puede coexistir con el escarabajo o gorgojo castaño de la harina en bajas poblaciones, pero una de ellas elimina a la otra si su número es mayor. Ambas especies se alimentan de cereales dañados por otros insectos o de productos de la molienda, como la harina, nueces, almendras partidas, cacahuetes, galletas, cacao, concentrados alimenticios para animales, frutas secas y otros productos.


Más adelante iremos entrando en detalle con algunos de estos insectos coleópteros que pueden afectar a los productos almacenados, como ya hicimos en otra entrega con la Lasioderma serricorne, cuyo post puedes repasar si haces clic aquí.

Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, el control de estos coleópteros no resulta nada fácil, porque las larvas causantes de los daños se encuentran en el interior de los alimentos. Ello implica una dificultad añadida para detectar qué tratamiento se debe realizar para controlar la plaga sin dañar los alimentos.

Si quieres garantizar este factor gracias a la intervención de expertos de total solvencia, lo mejor es que te pongas en contacto con COPLAGA a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Feliz Navidad y Próspero Año 2021

Desde COPLAGA y todo el GRUPO SOLINO os deseamos una Feliz Navidad y un Próspero Año 2021.

COPLAGA: Tels.: 956 83 47 58 (provincia de Cádiz), 955 66 74 08 (provincia de Sevilla).


jueves, 17 de diciembre de 2020

Insectos que pueden afectar a los alimentos almacenados (IV)


Continuamos con nuestra serie de artículos sobre el control de la influencia de posibles plagas de insectos coleópteros sobre productos almacenados, cuyos perjuicios económicos pueden ser muy graves. Además de la habitual denominación de escarabajos, muchos reciben también las de "gorgojos" o "carcomas". Como observaréis, la variedad de especies es amplísima, así como la de los productos que pueden verse afectados.

El escarabajo o gorgojo de la savia del maíz (Carpophilus dimidiatus) y el escarabajo o gorgojo de las frutas secas (Carpophilus hemipterus) atacan a frutas frescas dañadas, a frutas secas, cereales, entre otros, y a productos con un elevado contenido de humedad o en proceso de fermentación o descomposición, al coco, granos, salvados de arroz y al cacao.



El escarabajo o gorgojo araña australiano (Ptinus tectus) se alimenta de residuos de cereales, entre otros, frutas secas, harinas de trigo, maíz, cebada, avena, alimento para ganado, harina de soja, nueces, almendras, cacao, cacahuete, pimentón seco, cueros y pieles.


El escarabajo o gorgojo forastero de los granos o carcoma forastera de los granos (Ahasverus advena) se nutre especialmente de productos húmedos o invadidos por hongos.


Por su parte, el escarabajo o gorgojo mercader o mercante de los granos (Oryzaephilus mercator) y el escarabajo o carcoma dentada (Oryzaephilus surinamensis) se alimentan de granos de cereales y sus productos, de coco, cacahuetes, frutas secas, dátiles, higos, uvas y ciruelas pasas, cacao, nueces, alimentos para ganado y especias. Mientras el escarabajo mercader tiene preferencia por las semillas, la carcoma dentada es más frecuente en los productos a base de almidón, como los cereales.



De bastante interés es el escarabajo o gorgojo menor de la harina (Alphitobius diaperinus). Se puede encontrar abundantemente en los gallineros, especialmente en la cama del suelo. Se alimenta de la comida de las aves. Junto con su presencia generalmente se detecta un aumento de la humedad y de la temperatura del material que sirve de cama.

Otro lugar donde suelen hallarse grandes concentraciones son las acumulaciones de excrementos. Aparentemente existe cierta relación entre su presencia y el incremento de enfermedades entre las aves. En algunas regiones su presencia se debe a que se introdujo para controlar las moscas de los gallineros.


De la misma familia que el escarabajo o gorgojo menor de la harina, el escarabajo o gorgojo negro de los hongos (Alphitobius laevigatus) se diferencia en que no ha sido detectado en los gallineros y en que se encuentra particularmente asociado con los productos que han sido dañados por agua o por hongos.

Se alimenta de residuos de granos, granos de cereales muy húmedos con hongos o en estado de descomposición, productos de la molienda del trigo, pellets de trigo, arroz, alimento de ganado, cacao, semillas de algodón y cacahuetes, entre otros productos. Su presencia indica falta de higiene y deficientes condiciones de almacenamiento.


El escarabajo o gorgojo siamés de los granos (Lophocateres pusillus) se abastece de granos de cereales, guisantes, judías, nueces, cacao, y cuerpos de insectos muertos. Puede proliferar en los molinos de arroz, sin ocasionar graves problemas.


El escarabajo o gorgojo cadelle o carcoma grande de los granos (Tenebroides mauritanicus) se alimenta del germen de los granos y de productos de trigo, maíz, harinas y de cacao, nueces, frutas secas y cuerpos de otros insectos. En silos y molinos de madera pueden debilitar las estructuras con las perforaciones que realizan, que también sirven de refugio para otros insectos. Los silos modernos y los molinos con aspiración neumática reducen sus posibilidades de desarrollo.


En general, el control de estos coleópteros no resulta nada fácil, porque las larvas causantes de los daños se encuentran en el interior de esos alimentos. Ello implica la dificultad de concretar qué tipo de tratamiento podemos realizar para controlar la plaga sin que ello dañe a los propios productos.

Si quieres asegurarte de que estás trabajando con profesionales con capacidad para detectar el tratamiento específico necesario en función del coleóptero ante el que te encuentres y garantizar asimismo la salud alimentaria del producto almacenado, ponte en contacto con COPLAGA a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

Insectos de almacén o de alimentos almacenados: qué hacer para lograr eliminarlos de tu cocina

Los insectos de almacén o de alimentos almacenados, como los gorgojos (pequeños escarabajos coleópteros de la familia de los curculiónidos),...