jueves, 19 de noviembre de 2020

Chinches (II): cómo erradicar su presencia en hoteles


Seguimos hablando hoy de las chinches de cama. Los hoteles son especialmente vulnerables. Analizaremos los factores que incrementan el riesgo de infestación, qué debe hacer la gerencia del establecimiento ante cualquier sospecha y la conveniencia de mantener un plan normalizado de inspección al respecto por parte de personal especializado como el de COPLAGA.

El nivel de riesgo de infestación debe ser calculado en base a diversos factores que lo incrementan, como el número de habitaciones, la tasa de ocupación, la frecuencia de uso de las habitaciones, su diseño, el aislamiento entre ellas, las condiciones de climatización, el mantenimiento y limpieza de las habitaciones, el origen y tipología de los clientes, la formación de los trabajadores del establecimiento para combatir posibles infestaciones y sobre todo la existencia de un plan de control de plagas a cargo de una especializada como COPLAGA.

Esta opción es la más indicada, porque de lo contrario nos encontraremos la pérdida temporal de funcionalidad de las habitaciones afectadas y las colindantes, que deberán ser tratadas hasta el control efectivo de la infestación. Si no lo hemos atajado a tiempo, nos enfrentaremos a un elevado coste y a la complejidad operativa de preparar las habitaciones para el tratamiento.

Otro inconveniente sería el coste de descontaminar o reponer el mobiliario o material que no se pudiera reutilizar. A ello se sumarian los gastos adicionales de lavandería e incluso el coste emocional y de reputación de la pérdida de imagen y de oportunidades de negocio y de posibles denuncias de clientes.


Plan normalizado de inspección

En general, ante una posible infestación de chinches se debe establecer un procedimiento de inspección que normalice las operaciones, técnicas y tiempos necesarios. Para ello hay que tener en cuenta las habitaciones sospechosas o afectadas, las contiguas, el equipaje afectado y otros materiales y equipamiento.

El diagnóstico se basará en las evidencias de picaduras, la presencia de manchas de sangre en la ropa de cama, las paredes o el mobiliario, el avistamiento de insectos, la detección de restos de mudas o de excrementos e incluso el olor.

Como criterio general, una vez que se detecte la posible infestación las habitaciones no deben ser manipuladas hasta la revisión técnica previa. Si se detectan insectos "sospechosos", lo primero será tomar muestras de ellos, para que sean técnicos de control de plagas como los de COPLAGA los que confirmen su identidad.


Cómo actuar en las habitaciones

La habitación sospechosa o confirmada deberá ser sometida a cuarentena, y las próximas o contiguas deberán ser igualmente aisladas. No se debe permitir el acceso de nadie no expresamente autorizado a ellas. Toda persona autorizada a entrar debe ser informada de la circunstancia y de las medidas de prevención personal y ambiental, a través de una formación específica.

Tampoco se debe sacar ningún tipo de elemento sin adoptar medidas de seguridad. Todos los que se extraigan se harán en doble bolsa plástica estanca y convenientemente etiquetados como infestados. Habrá que identificar los habitáculos infestados, los adyacentes y los que tienen antecedentes de problemas, y moverse desde zonas "limpias” a “sucias” y no al revés.

Durante el tratamiento habrá que introducir la menor cantidad de equipo posible, procurar que el material empleado sea especialmente diseñado para este tipo de trabajo y no utilizarlo para otra actividad. El personal debe usar ropa adecuada, y antes de salir autoexaminársele cuidadosamente para detectar posibles insectos adheridos. El transporte de ropa u otro material potencialmente infestado debe ser realizado de manera específica, y nunca al mismo tiempo que el de materiales no infestados.

Como se puede observar, el procedimiento para erradicar la presencia de chinches en un establecimiento hotelero es complejo y requiere la intervención de personal técnico especializado como el de COPLAGA. Para contactar llámanos a los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para Sevilla). 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Chinches (I): por qué hay que dejar su erradicación en manos de profesionales


La relación entre las chinches y los seres humanos es antigua en el tiempo. A mediados del siglo XX el hombre convivía con ellas. Hoy en día un número creciente de empresas de control de plagas ya trabajan rutinariamente frente a ellas. Hay varias razones para explicar la mayor incidencia general de estas infestaciones.

Una de ellas es el desconocimiento general de la ciudadanía. Ha habido una cierta “relajación” por la ausencia o el bajo nivel del problema durante décadas. Esto podría haber descuidado ciertas medidas básicas preventivas, algo que luego hace muy complejo eliminar las infestaciones en determinados escenarios. La falta de información o colaboración puede añadir costes desorbitados.

Otros factores son el incremento en el movimiento de personas asociado a viajes, la enorme movilidad actual de mercancías, la compra de mobiliario de segunda mano o, curiosamente, los nuevos diseños y usos de espacios de las viviendas actuales como los dormitorios. Los usuarios ya no sólo pernoctan en ellos, sino que realizan otras actividades durante su vida cotidiana que multiplican los refugios potenciales y dificultan los tratamientos.

Un elemento muchas veces dejado de lado es el sentimiento de “vergüenza” entre los que padecen la infestación. Esto genera una tendencia a no solicitar ayuda especializada y a ocultar el problema en esos primeros momentos críticos, que es cuando la infestación podría ser más fácilmente controlable y a un coste más razonable.

Este "estigma social" acarrea una ocultación y no comunicación de los casos, cuando las chinches pueden afectar a todo tipo de personas, con independencia de su situación social o económica.

El probable intento del ciudadano de solucionar un problema de chinches por él mismo usando insecticidas domésticos o productos farmacológicos antiparasitarios puede suponer un problema añadido. Los tratamientos mal planificados, especialmente los realizados por los propios ciudadanos, y la tendencia de estos a pensar en soluciones "fáciles" no ayudan a la erradicación.

Estos tratamientos caseros no sólo no controlan el problema, sino que añaden riesgos adicionales. Causan una exposición química de los plaguicidas a las personas, con el riesgo adicional de contaminar alimentos. Su aplicación con una frecuencia incorrecta puede provocar igualmente más riesgos de aparición de chinches o la potenciación de su resistencia a los insecticidas. Indirectamente se facilita ademas la propagación a locales vecinos.

Las infestaciones por las chinches requieren siempre “erradicación”, no basta el control. Evita soluciones poco profesionales y voluntaristas y ponte en manos de técnicos especializados como los de COPLAGA llamando a los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).  

martes, 17 de noviembre de 2020

Garrapatas: diferencias entre las de cuerpo duro y las de cuerpo blando


Las garrapatas son los ácaros que se alimentan de sangre más importantes. En muchos de ellos su saliva puede producir reacciones alérgicas y hasta transmitir enfermedades. Dentro del orden Ixodida hay dos familias que tienen importancia como plagas urbanas: la Ixodidae, también conocida como “garrapata de cuerpo duro”, y la Argasidae, o “garrapata de cuerpo blando”. Veamos sus diferencias.

Las garrapatas de cuerpo duro se denominan así porque poseen una zona de la quitina de la parte superior muy endurecida, que se denomina “escudo dorsal”. Son parásitos de vertebrados. Pasan una parte de su ciclo vital fijados a la piel de estos, alimentándose de su sangre.

Las que se suelen tratar son denominadas "garrapatas de tres hospedadores", ya que necesitan alimentarse a lo largo de su ciclo evolutivo en tres animales diferentes. No están activas a lo largo de todo el año, sino durante cortos periodos de tiempo, cuando las condiciones climáticas favorecen su desarrollo y su reproducción.

Son recogidas por nuestros perros, en visitas a pueblos o en paseos por el campo en lugares donde son frecuentes la presencia de rebaños de ovejas o de animales silvestres.

Al picar cortan la piel, y una vez que abandonan a su "víctima" queda una herida a cuyo alrededor hay una caída del pelo y una desescamación de la piel, costras y puede llegar a infectarse si se rasca. En ocasiones el problema no es sólo la picadura, sino que la simple presencia de cientos de garrapatas desplazándose por el suelo, paredes, cortinas o muebles origina nerviosismo y estrés.

Cuando nuestra mascota vuelva a casa después de pasear por una zona de riesgo, será conveniente hacer una inspección superficial del cuerpo, y muchas veces como tardan en encontrar la zona adecuada donde fijarse a la piel, las garrapatas se pueden capturar mientras se desplazan entre los pelos.

En caso de infestaciones graves debemos de tratar a los perros para matar a las garrapatas que estén prendidas antes de que se suelten y puedan continuar el ciclo dentro de las casa.

El control de garrapatas en el ambiente fuera del animal se debe abordar conjuntamente con medidas físicas y métodos químicos de control, en caso de infestaciones masivas externas. Lo mejor es dejar en manos de expertos la elección de los productos para la aplicación de un control químico tanto en la vegetación de los jardines como en perreras o en el interior de las casas.


Las de cuerpo blando, parásitos de aves

Por su parte, la garrapatas de cuerpo blando carecen del escudo dorsal que tienen las Ixodidae. Son parásitos de aves, y están muy ligados a sus zonas de cría y reposo. Solo pican accidentalmente a los mamíferos si estos frecuentan esos sitios.

No necesitan permanecer mucho tiempo sobre el animal hospedador, puesto que sus piezas bucales están adaptadas para una alimentación rápida, entre 30 y 70 minutos como máximo, picándole sobre todo cuando el ave está durmiendo o en reposo. No suelen abandonar el hábitat de cría, por lo que puede encontrarse entre los materiales que componen el nido, o en grietas próximas a él o a las zonas de reposo.

Originan problemas en casas que son frecuentadas por palomas u otras colonias de aves. En su caso, antes de hacer los tratamientos con acaricidas habría que encontrar los lugares donde crían las aves e impedir el acceso a esos lugares con métodos físicos como cerrar o arreglar las ventanas, o poner telas metálicas de malla.

Igualmente, antes de aplicar cualquier acaricida es fundamental la limpieza de la zona, quitando todos los restos de nidos y de excrementos, y sellar las grietas, que son los lugares donde se suelen ocultar las garrapatas.

Tanto si te enfrentas a una plaga de garrapatas de cuerpo duro como de cuerpo blando, lo mejor es acudir a expertos en su control como los profesionales de COPLAGA. Para ello ponte en contacto con nosotros a nuestros teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Control de plagas: ¿Cuáles son los pasos que se siguen?


El objetivo de una gestión integrada de plagas es identificar cuáles son las estrategias necesarias para manejar esas plagas y reducir riesgos posteriores. Pero, ¿cuáles son los pasos que se siguen para llevar a cabo un plan de control de plagas? Normalmente se combinan tres elementos: el diagnóstico de la situación, el programa de actuación en sí mismo y la evaluación posterior.

  1. El diagnóstico de la situación requiere recopilar y analizar previamente información sobre la instalación. Lo siguiente será realizar una inspección preliminar, para efectuar una recogida de datos y detectar los indicios de infestación. El diagnóstico quedará plasmado en un documento que contemplará aspectos biológicos, ambientales y de comportamiento de la plaga, así como las medidas y estrategias de actuación.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Aves urbanas: su control requiere un amplio conocimiento de numerosos factores


Hoy hablamos sobre el control de las aves urbanas. Cuando se convierten en una plaga pueden causar problemas importantes en el exterior y el interior de edificios y estructuras. Para llevar a cabo esta gestión es necesario tener un amplio conocimiento, algo que solo está al alcance de especialistas como los de COPLAGA.

Este conocimiento puede abarcar a la legislación, la biología y el comportamiento de las aves, las características de la construcción afectada, los métodos que hay en el mercado y los equipos que se pueden utilizar para aquellos casos en los que se tenga que trabajar en altura, en fachadas, techos o cornisas.

Las razones que hacen necesario el control de aves urbanas están ligadas a problemas que se presentan en el entorno: sus excrementos son ácidos, ellas mismas pueden bloquear desagües, pueden ser una amenaza para la salud y ocasionan molestias por sus ruidos o por el olor desagradable de sus excrementos.

Para elegir el sistema de control más adecuado es necesario tener en cuenta la presión poblacional que ejercen esas aves en el entorno, y conocer exactamente la especie que se debe controlar.

Las técnicas de captura suelen consistir en redes de captura masiva mediante lanzadera o en jaulas portátiles y jaulas autónomas. Existe otra variante que son los sistemas de exclusión, donde se pueden diferenciar las barreras físicas (entre las que se incluyen los pinchos, postes y alambres), los sistemas electrificados y las redes.

Entre las técnicas de ahuyentamiento existen opciones como los sistemas sónicos y ultrasónicos (que no resultan muy efectivos), los visuales (cometas), los luminosos, los repelentes químicos y la cetrería. Otros métodos que se manejan para las aves urbanas son el control de natalidad, la reintroducción del halcón peregrino en grandes ciudades o el traslado de nidos.

Para tener absoluta garantía en cuanto al diagnóstico de los factores que influyen en la irrupción de alguna especie de ave urbana como plaga, de los daños que causan y los posibles métodos de control, contacta con COPLAGA al teléfono 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó al 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

jueves, 12 de noviembre de 2020

Desinsectación: cómo garantizar que sea eficaz


Aunque estrictamente el término "desinsectación" se refiere solo al control de insectos, realmente se entiende como las operaciones necesarias para controlar y erradicar todo tipo de plagas de artrópodos. Hoy veremos cuáles son sus objetivos y las premisas para garantizar su eficacia, los tipos de medidas que se siguen y los métodos que se utilizan.

El objetivo de la desinsectación es el control, y si fuera necesaria la eliminación de los insectos, por lo cual hay que considerar algunos aspectos generales para garantizar la eficacia de estas actuaciones, como modificar las condiciones ambientales de la zona o instalación, priorizar la intervención en el lugar donde haya presencia humana, seleccionar adecuadamente el método y técnica de control según el tipo de plaga y elegir la época del desarrollo de la especie que sea la más apropiada y en la que esta tenga una mayor vulnerabilidad.


Tipos de medidas a seguir

Existen varios tipos de medidas a seguir, como las de saneamiento del lugar y las preventivas. Las medidas de saneamiento buscan modificar las condiciones estructurales del medio donde se desenvuelve una determinada especie, creando las condiciones básicas necesarias y limitando la disponibilidad de alimento, agua y cobijo, para impedir que proliferen y se multipliquen.

Estas medidas comprenden tres grandes apartados: el control de los residuos sólidos que se generan, el tratamiento de las aguas residuales y la higiene y el saneamiento de los edificios e instalaciones.

En cuanto a las medidas preventivas, estas persiguen asegurar las condiciones elementales para evitar la proliferación o el acceso de estas especies. Entre ellas destacan evitar la presencia de grietas y humedad en las instalaciones, eliminar correctamente las basuras, la limpieza e higiene tanto ambiental como personal, proteger los alimentos e instalar sistemas de aislamiento y protección.


Métodos que se pueden utilizar

Entre los métodos que se pueden utilizar para la desinsectación se diferencian los físicos, los de lucha biológica y los químicos. Los métodos físicos (como los aspiradores, el calor, el frío, la luz ultravioleta o las ondas sonoras y microondas) no son eficaces para combatir una plaga cuando ésta se plantea a gran escala, sino solo para poblaciones reducidas.

Por su parte, los métodos de lucha biológica utilizan especies depredadoras y compuestos denominados biorracionales, que no alteran el medio ambiente. Es el caso del uso de algunos animales, de los insecticidas bacterianos y de los imitadores de hormonas, entre otros.

Los métodos químicos son un arma importante en la lucha contra las plagas y vectores de enfermedades humanas, y muchos de ellos son muy eficaces para los tratamientos ambientales. Existen tres etapas que se han ido sucediendo a lo largo de la Historia por lo que se refiere al uso de plaguicidas: los insecticidas clásicos, los de síntesis y los insecticidas biorracionales y microbianos.

Las técnicas más comunes de desinsectación química tienen como objetivo que el plaguicida o biocida llegue al máximo de lugares con el mínimo gasto de producto y la máxima eficacia, teniendo en cuenta cómo se presenta y el propio comportamiento de la plaga. Hay una gran amplitud de técnicas que se pueden utilizar, según el caso ante el que nos encontremos.

De cara a una desinsectación, la elección de las medidas y métodos deben dejarse en manos expertas de técnicos como los de COPLAGA, para así garantizar su eficacia. Para ello puedes ponerte en contacto con nosotros a través de los teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla). 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Desinsectación: ¿Qué establecimientos están obligados a hacerla?


La presencia de insectos, roedores y aves en ambientes interiores y el área de influencia exterior de viviendas, hospitales, edificios públicos, industriales o áreas recreativas constituye un importante elemento de riesgo para la salud pública, en la medida en que pueden actuar como agente nocivo, reservorio o vector de enfermedades para el hombre y los animales. ¿Pero cuáles son los establecimientos sujetos a desinsectación obligatoria y los ámbitos no agrarios donde hay que aplicar productos fitosanitarios?

En el primer caso, la Orden de 24 de julio de 1962 (sujeta a regulación por las Comunidades Autónomas) marca que se trataría de los destinados a reuniones o espectáculos públicos, los dedicados a la enseñanza, los hospitalarios y asistenciales, los dedicados al comercio o la industria de la alimentación y al comercio de muebles y ropas usadas, los centros deportivos y de higiene y aseo corporales y los medios de transporte.

Capítulo especial merecen los de la hostelería. La legislación europea, a través del Reglamento CE 852/2004 sobre higiene de productos alimenticios, hace recaer en los establecimientos la responsabilidad de garantizar la seguridad alimentaria, y establece que ésta debe ser reforzada con la creación, implantación y mantenimiento de sistemas de autocontrol basados en el análisis de peligros y puntos de control críticos.

Por su parte, dentro Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre se consideran ámbitos no agrarios donde se deben aplicar productos fitosanitarios las áreas verdes y de recreo, los campos de deporte, los espacios verdes de uso privado o vecinal, las redes de servicios y las zonas industriales, entre otros.

Sobre todo las principales plagas en áreas verdes recreativas y de esparcimiento en el entorno urbano, dentro de la gran diversidad de especies y variedades vegetales ornamentales autóctonas e introducidas que existen, se localizan en árboles ornamentales.

Con el fin de minimizar esta problemática tanto en ambientes interiores como exteriores, se desarrollan actuaciones de control de plagas de insectos (desinsectación), roedores (desratización) y de aves, últimamente basadas en la gestión integral del riesgo, de manera que se garantice una adecuada calidad ambiental.

Para utilizar tratamientos con biocidas se requiere una capacitación específica, establecida en el Real Decreto 830/2010. En él se especifican claramente las funciones y responsabilidades de los técnicos, que van desde la planificación y diagnosis hasta la supervisión de riesgos laborales, pasando por la formación y la interlocución ante las autoridades competentes.

Si quieres saber si tu establecimiento o espacio verde están sujetos a desinsectación obligatoria, y sobre todo tener la seguridad de que te pones en manos de técnicos con la capacitación necesaria para llevar a cabo esos tratamientos, contacta con COPLAGA a través de nuestros teléfonos 956 83 47 58 (para la provincia de Cádiz) ó 955 66 74 08 (para la de Sevilla).  

Insectos de almacén o de alimentos almacenados: qué hacer para lograr eliminarlos de tu cocina

Los insectos de almacén o de alimentos almacenados, como los gorgojos (pequeños escarabajos coleópteros de la familia de los curculiónidos),...